MUÉVETE DE TU ZONA DE CONFORT

Muévete de tu zona de confort. Sólo puedes crecer si estás dispuesto a sentir incomodidad cuando pruebes algo nuevo. Casi siempre, en aquello que menos te apetece hacer y en aquello que más miedo te da hacer es donde está tu mayor crecimiento. Cada vez que sientas miedo, date la enhorabuena, porque ésa es una ocasión para mejorar y evolucionar. Si tu vida es demasiado fácil, probablemente estás estancado; vives de manera rutinaria, repites comportamientos que tienes automatizados, y, por tanto, no tienes más experiencia sino más años repetidos.

CUANDO «PIERDAS», NO PIERDAS LA LECCIÓN


Unas veces se gana y otras se aprende. Si de los errores, los fracasos y las pérdidas se saca una lección, ya no son tales, sino un peldaño más en la escalera hacia nuestras metas. Todo suma. Cualquier biografía de éxito está forjada a base de tropiezos. El mariscal Turenne decía: «Es preciso haber sido derrotado dos o tres veces antes de poder ser alguien». El problema es cuando, por orgullo, uno se empeña en negar los errores o en buscar excusas o culpables para no asumir la propia responsabilidad. El cambio sólo es posible desde la aceptación, nunca desde la negación. A lo que te resistes, persistes; lo que aceptas, te transforma.

NO IMPORTA DE VIENES, IMPORTA HACIA DÓNDE VAS

No importa de dónde vengas. Lo único que importa es hacia dónde estás yendo. Si lo que estás haciendo no es moverte hacia tus metas, entonces te estás alejando de ellas. No importa tu pasado si estás dispuesto a construir tu futuro. Para ello, lo primero es decidir cuál es el propósito principal de tu vida, y luego organizar todas las actividades en relación con él. Las acciones deben estar orientadas a llevarnos allí donde previamente hemos definido que queremos llegar. La gente que consigue resultados es gente que, en primer lugar, sabe lo que
quiere y, en segundo lugar, concentra todas sus energías ahí para no dispersarse y perder fuerzas.

Cuanto más claro tienes lo que quieres, más fácil resulta tomar decisiones sin dejarse vencer por las tentaciones. Se trata de decir «sí» a lo que te acerca a tus metas y «no» a lo que te aleja de ellas.

AUMENTA TU CAPACIDAD DE RESILIENCIA