NO IMPORTA DE VIENES, IMPORTA HACIA DÓNDE VAS

No importa de dónde vengas. Lo único que importa es hacia dónde estás yendo. Si lo que estás haciendo no es moverte hacia tus metas, entonces te estás alejando de ellas. No importa tu pasado si estás dispuesto a construir tu futuro. Para ello, lo primero es decidir cuál es el propósito principal de tu vida, y luego organizar todas las actividades en relación con él. Las acciones deben estar orientadas a llevarnos allí donde previamente hemos definido que queremos llegar. La gente que consigue resultados es gente que, en primer lugar, sabe lo que
quiere y, en segundo lugar, concentra todas sus energías ahí para no dispersarse y perder fuerzas.

Cuanto más claro tienes lo que quieres, más fácil resulta tomar decisiones sin dejarse vencer por las tentaciones. Se trata de decir «sí» a lo que te acerca a tus metas y «no» a lo que te aleja de ellas.

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