CUANDO «PIERDAS», NO PIERDAS LA LECCIÓN


Unas veces se gana y otras se aprende. Si de los errores, los fracasos y las pérdidas se saca una lección, ya no son tales, sino un peldaño más en la escalera hacia nuestras metas. Todo suma. Cualquier biografía de éxito está forjada a base de tropiezos. El mariscal Turenne decía: «Es preciso haber sido derrotado dos o tres veces antes de poder ser alguien». El problema es cuando, por orgullo, uno se empeña en negar los errores o en buscar excusas o culpables para no asumir la propia responsabilidad. El cambio sólo es posible desde la aceptación, nunca desde la negación. A lo que te resistes, persistes; lo que aceptas, te transforma.