SANACIÓN DEL ALMA. (SANA TUS HERIDAS EMOCIONALES EN 6 PASOS)

INTRODUCCIÓN

A lo largo de la vida tod@s llegamos a pasar por una gran variedad de experiencias, comúnmente etiquetadas como como “buenas” o “malas” , no obstante, especialmente aquellas que percibimos como negativas, directa o indirectamente, son las que llegan a impactar lo suficiente como para dejar huellas en el alma, la mente y el cuerpo, esto debido a que por lo general son experiencias inesperadas y de alto impacto emocional. Por lo que, al no estar preparados  para afrontarlas,  éstas llegan a causar grandes y profundas heridas, y aunque muchas veces se suele pensar que no es posible hacer nada para sanarlas, la realidad es que cada uno de nosotr@s posee todo lo necesario para poder hacerlo, tan  sólo es cuestión de hacerse consciente de ello, querer hacerlo y, sobre todo, hacer uso de los recursos y herramientas disponibles para ello.

La perturbación psicológica, el dolor emocional y corporal es parte inherente de la existencia humana, mismo que llega afectar al individuo como un todo, al percibir que algo importante está en riesgo o de alguna manera se ha perdido o es posible perder, lo cual genera un profundo dolor que llega a desencadenar emociones tales como ansiedad, frustración, desesperación, tristeza, culpa, rabia, resentimiento,desesperanza, depresión, las cuales a su vez llegan a desencadenar un gran malestar y sufrimiento.

Permítete comenzar a sanar acompañad@ de la mano de un profesional.

ORIENTACIÓN PSICOLÓGICA Y PSICOTERAPIA.

Atención profesional y personalizada.

PASO 1: TOMA DE CONSCIENCIA

Este primer paso comprende la identificación de las principales heridas, puesto que nada puede hacerse sobre algo que no se reconoce o identifica. Antes que nada,  resulta necesario el que tomes consciencia de todas aquellas cosas, situaciones o personas que actualmente generan dolor en ti, pese a que quizá ya no estén físicamente en tu presente, y más aún, si todavía lo están. Para en función a ello reflexionar y tomar decisiones por y para la sanación de tu mente, alma y cuerpo. Si bien es cierto que por lo general no solemos tener control sobre lo que dicen o hacen las demás personas y, en general, sobre lo que pasa a nuestro alrededor, de lo que si podemos tenerlo en alguna medida es de la actitud que tomamos frente a ellos y  de la percepción de ellas decidimos formarnos.

PASO 2: ACEPTACIÓN

El segundo paso consiste en reconocer y aceptar que ciertas heridas duelen, en darse el permiso de validar y experimentar dicho dolor sin reservas, pero a la vez reconociendo y aceptando que esas heridas y dolor están ahí por algo, pero sobre todo para algo, y que el hecho de que así sea es porque así tenía que ser, porque simplemente no podía ser algo diferente a lo que fue o es, pese a que racionalmente resulte complicado erradicar de la mente el concepto utópico del  “hubiera”. Sin embargo,  a partir de que te vuelves consciente de ello , si bien es cierto que muchas veces a nivel físico ya no es posible hacer algo al respecto, a nivel psíquico, emocional y corporal, queda todo por hacer, y puesto que se trata de sanar a tu mente y alma más que arreglar lo que hay fuera (sin embargo, cabe la posibilidad de que así también pueda ser, como consecuencia del tu haber cambiado algo en tu interior). No obstante, si físicamente hay que tomar acción en torno a ello, es importante que también se haga lo que se tenga que hacer una vez que se haya reflexionado en torno a ello.

El punto es tomar acción para poder brindar a tu alma paz y tranquilidad pese a las situaciones o circunstancias que a nivel material o externo quizá no puedas evitar o ya no tengan remedio, físicamente hablando. Sin embargo,  cabe aclarar que no se trata de resignarse a las circunstancias, sino más bien, de aceptarlas de manera consciente. Y aunque comúnmente los términos resignación y aceptación suelen ser interpretados como sinónimos,  para nada lo son,  dado que la resignación te envuelve en un estado de victimismo desde el cual consideras que ya nada puedes hacer, mientras que la aceptación más bien te permite encauzarte hacia mejores escenarios, o de por lo menos, empezar a moverte hacia uno mejor del que te encuentras  actualmente, a nivel mental, emocional, corporal y espiritual , al empezar a percibir tu experiencia desde una perspectiva distinta.

La aceptación consiste en tomar la experiencia, analizarla desde una perspectiva más elevada y hacerse responsable, si bien, no del daño explícito como tal, si de la responsabilidad que se tiene en torno al cuidado de uno mism@  y de las experiencias que por una u otra razón se han tenido que vivir, pese a que nivel racional  no se alcancen a comprender ni a asimilar, por lo que en este paso se procederá a revisarlas. Cabe señalar que el tomar responsabilidad tampoco es sinónimo de culpa. Ya que de igual manera son cosas muy distintas, puesto que la responsabilidad te empodera, mientras que la culpa te anula , invalida, paraliza y recrimina.

PASO 3: EMPODERAMIENTO

El tercer paso consiste en llevar a cabo una serie de actividades y reflexiones las cuales te brindan la posibilidad de expandir tu consciencia para poder ver cada una de tus heridas desde una perspectiva diferente. Desde un lugar más elevado, el cual te brinda la posibilidad de pasar de un estado de victimismo a uno de empoderamiento,  desde el cual  puedes darte cuenta que todo lo que necesitas para sanar ya se encuentra dentro de  ti. El empoderamiento consiste en reconocer, aceptar y hacer uso principalmente de nuestra mente para resaltar nuestra luz, es decir, nuestras  habilidades, capacidades, fortalezas y virtudes, pero al mismo tiempo,   también para reconocer nuestras sombras, para en función a ello, conocernos más y encaminarnos hacia nuestro crecimiento y fortalecimiento en base a la toma de consciencia, aceptación y autoconocimiento .

PASO 4: PERDÓN

En este paso se brinda la posibilidad de reconocer y utilizar el perdón como posible herramienta para alcanzar la sanación,  en base a un análisis más profundo en cuanto a su verdadero significado, brindando la posibilidad  de por medio de él purificar el alma, la mente y el cuerpo, despertarlas y  hacerlas libres, activando con ello su gran poder y potencial. Así pues,  en este paso se enfoca a utilizar el perdón como una posible herramienta para la propia restauración.

PASO 5: GRATITUD

Si bien , el perdón libera, purifica y despierta a tu mente, alma y cuerpo, la gratitud le permite desatar y hacer uso de  todo su potencial y poder, brindándote con ello grandes beneficios tanto a nivel espiritual como físico. Mostrar gratitud ante cualquier situación o circunstancia  neutraliza y reencauza la energía generada, logrando con ello, aunque no seamos plenamente conscientes de ello, el redirigir la energía generada hacia un bien superior. Sin embargo, aunque muchas veces a nivel físico pareciese no ocurrir cambios visibles o contundentes,  eso no significa que la energía no este fluyendo,  ya que sin duda alguna  la energía,  a nivel sutil,  se encuentra en proceso de transmutación.  Por lo que la gratitud brinda a nuestra alma la confianza , seguridad  , paz y tranquilidad necesaria para poder aceptar y afrontar  cada una de las experiencias de la vida de una manera más sabia y serena.

En este paso se trabaja para aumentar la energía de la gratitud para que una vez activado tu poder, puedas hacer uso de él para generar un mundo de posibilidades y bendiciones en tu vida y entorno.

PASO 6: LIBERACIÓN

En este último se te brinda apoyo para que puedas planear la manera en la que te gustaría llevar a cabo tu liberación y celebración por medio del ritual. Mismo que actúa como evidencia de tu liberación y sanación, conforme vayas trabajando cada una de tus heridas.

Es importante señalar que si bien, no existen fórmulas mágicas ni resultados inmediatos, en especial tratándose de heridas psíquicas y emocionales, resulta importante  el que se comience a darles atención e intención para que éstas puedan ir sanando y, con ello, ir mejorando tu bienestar mental, emocional, espiritual y físico.

“La herida es por donde entra la luz”

Permítete comenzar a sanar acompañad@ de la mano de un profesional.

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